UNIVERSIDAD ALFONSO REYES
LICENCIATURA EN FORMACIÓN INFANTIL
Ensayo
‘El lenguaje’
Alumna: Estefany Adday Salazar Téllez
Matricula: F- 29 72 Grupo: 3°
Materia: Desarrollo
Catedrático: Gabriela
Rangel
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA A 18 DE NOVIEMBRE DEL 2012
Introducción
En este
ensayo habla sobre la comunicación y el lenguaje son
dos aspectos que se suelen confundir. El niño durante el primer año de vida
desarrolla las bases necesarias para la aparición del lenguaje oral, sus
primeras palabras. Hasta ese momento el niño ya es capaz de comunicarse con las
personas de su entorno aunque aún no hable. A pesar del desconocimiento del origen del
lenguaje, lo único que es posible afirmar es que resulta absolutamente
imposible definirlo en forma acotada, ya que se trata de una facultad humana
que evoluciona constantemente ante la aparición de nuevas necesidades de
expresión. De este modo, no existe ninguna lengua que pueda decirse completa,
ya que no existe alguna que logre expresar la totalidad de sensaciones,
sentimientos e ideas que siente el ser humano. También habla sobre el desarrollo del lenguaje por edades
El lenguaje
El
lenguaje se configura como aquella forma que tienen los seres humanos para
comunicarse. Se trata de un conjunto de signos, tanto orales como escritos, que
a través de su significado y su relación permiten la expresión y la
comunicación humana. El lenguaje es posible gracias a diferentes y complejas funciones
que realiza el cerebro. Una característica del lenguaje es que éste comienza a
desarrollarse y a cimentarse a partir de la gestación, y se configura según la
relación del individuo con el mundo que lo rodea. De este modo, aprende a
emitir, a escuchar y a comprender ciertos sonidos y no otros, planificando
aquello que se pretende comunicar de una manera absolutamente particular.
La comunicación y el lenguaje son dos
aspectos que se suelen confundir. El niño durante el primer año de vida
desarrolla las bases necesarias para la aparición del lenguaje oral, sus
primeras palabras. Hasta ese momento el niño ya es capaz de comunicarse con las
personas de su entorno aunque aún no hable. Desde que nacen, los niños muestran un especial interés
hacia la voz humana y, aunque nos puede dar la impresión de que comprenden lo
que les decimos, en realidad lo que entienden son las situaciones en las que se
emplean esas palabras.
Las
primeras etapas del desarrollo del lenguaje son fundamentales y constituyen la
base para un correcto desarrollo del lenguaje. Pero esto no quiere decir que no
aparezcan dificultades posteriores, ya no sólo en el lenguaje, sino también en
su habla (ceceo, rotacismo /r/…), en su comunicación (tartamudez) e incluso en
el aprendizaje del lenguaje escrito. Un adecuado desarrollo en las primeras
edades facilita la adquisición de habilidades más complejas pero no las
garantiza.
¿Qué hacer para fomentar el desarrollo del lenguaje
en los niños?
Hay que
estimular al niño para la
actitud verbal desde que nace; hablarle aunque creamos que no nos entiende. No
le aturdáis, pero contarle lo que vais a hacer, lo que estáis haciendo, a dónde
vais, etc. Hacerle preguntas para que él también hable. Dejar siempre un
espacio para que el niño exprese sus deseos, necesidades, sentimientos y
pensamientos. Siendo pacientes hacia su dificultad de expresión, que cada vez
será más fluida. Cuando le preguntéis algo, dejadle tiempo para que responda. Y
cuando le pregunten a él, esperar a que sea él quién conteste. No os adelantéis
a su respuesta. Hablarles en un tono de voz correcto. No se puede pedir a un
niño que no grite si los adultos de su alrededor lo hacen. Respetar y hacerle
respetar los turnos de palabra. Esto se lo exigimos al niño, pero pocas veces
se lo respetamos.
El desarrollo del lenguaje por edades
La edad
de aparición de las primeras
palabras puede
variar de unos niños a otros, aunque en general se producen en torno al primer
año de vida. También es importante tener en cuenta que el desarrollo del
lenguaje suele ser más rápido en las niñas que en los niños.
En
general, si observamos que nuestro hijo tiene un lenguaje como de un niño seis
meses más pequeño, esto puede ser un indicio de que algo no va bien.
Es
entonces cuando debemos consultar a un profesional que valore si es necesario
realizar un tratamiento de estimulación del lenguaje, con el fin de prevenir
posteriores alteraciones en el desarrollo del mismo.
• Los recién nacidos se comunican
exclusivamente a través del llanto. Poco a poco, éste irá modulándose para
manifestar diferentes estados de ánimo que los padres podrán identificar según
el tono.
• A
partir de los 3 meses aparece un
incipiente balbuceo que son sus primeros intentos de una posterior articulación
de la palabra. Sus sonidos son guturales y labiales; y va escuchando su propia
voz e incluso repite algunos sonidos.
• A
partir de los 6 meses el niño
sustituye los lloros por gorgojos y gritos. Se distrae mucho escuchando los
sonidos que él mismo produce. Algunos empiezan a articular alguna sílaba como
“pa”, “ma” o algún diptongo.
A estas
edades el lenguaje es un juego fonético funcional, semejante al juego
manipulativo y con él va dominando el aparato de fonación como condición
primera e indispensable para la aparición del lenguaje.
• Al
finalizar el primer año, utiliza
los sonidos para conseguir una respuesta de su entorno; pero, son más bien una
conducta imitativa de los adultos que la representación de palabras concretas.
Poco a poco van comprendiendo cada vez más palabras. El adulto al dirigirse a un niño de esta edad va cambiando el tono de voz: de enfado, de broma, con afecto… El pequeño les imita y así va adquiriendo un valor representativo de lo que escucha.
Poco a poco van comprendiendo cada vez más palabras. El adulto al dirigirse a un niño de esta edad va cambiando el tono de voz: de enfado, de broma, con afecto… El pequeño les imita y así va adquiriendo un valor representativo de lo que escucha.
• Hacia
el año y medio ya es capaz de
tener 10 ó 12 palabras. Es la etapa de un lenguaje particular del niño, difícil
de entender para los adultos y que le acompaña en casi toda su actividad. Es en
esta época cuando utilizan la “palabra-frase”: una palabra quiere decir muchas
cosas o expresar múltiples deseos o necesidades.
• A
partir de los 2 años va
ampliando rápidamente su vocabulario y empieza a comprender el significado de
muchas palabras; además comienza a hacer frases de 2 ó 3 palabras y con los
verbos siempre en presente. Todavía no tienen clara la idea de su identidad
frente a los que le rodea y utiliza su nombre para designarse, hablando de sí
mismo en tercera persona.
• Al
llegar a los 3 años, Nos
encontramos con el típico charlatán que no para de hablar, presentando en su
lenguaje un matiz egocéntrico. Todo lo pregunta, le cuesta respetar el turno de
palabra con los demás, no le importa lo que los demás le cuentan e intenta ser
el centro de atención mientras habla. Es curioso que a esta edad el niño
acompaña la acción, el juego, siempre con la palabra; tiene que expresar el
pensamiento.
A los 3 ó
4 años, el número de palabras ha aumentado hasta llegar aproximadamente a las
1000. Utiliza el “yo” para nombrarse, los pronombres personales, los adjetivos,
los verbos, el plural y el singular. Su capacidad retentiva va en aumento, es
capaz de adquirir nuevo vocabulario y de memorizar canciones, poesías, adivinanzas…
• Entre los 4 y los 5 años, el niño habla sin
cesar, queriendo ser el centro de atención. Su lenguaje es un “monólogo
colectivo”.
Conclusión
Finalizando
el
lenguaje es una de las cosas más impresionantes de la que somos capaces. Puede
incluso ser que nosotros seamos las únicas criaturas del planeta en poseerlo.
Sólo los delfines muestran indicios de lenguaje, aunque todavía seamos
incapaces de entenderlos.
Nosotros parecemos hechos para hablar y entender el lenguaje. Las áreas especializadas del cerebro tales como el área de Broca y de Wernicke, sugieren que la genética nos provee con, al menos, las fundaciones neurológicas para el lenguaje. La lingüística es, por supuesto, un tema en sí mismo, pero se entrecruza un tanto con la psicología, especialmente con respecto al desarrollo del lenguaje en niños. La habilidad que tienen los niños de aprender un lenguaje – e incluso 2 ó 3 lenguajes simultáneamente – es uno de los indicadores que existe algo especial en nuestros cerebros a esa edad.
Nosotros parecemos hechos para hablar y entender el lenguaje. Las áreas especializadas del cerebro tales como el área de Broca y de Wernicke, sugieren que la genética nos provee con, al menos, las fundaciones neurológicas para el lenguaje. La lingüística es, por supuesto, un tema en sí mismo, pero se entrecruza un tanto con la psicología, especialmente con respecto al desarrollo del lenguaje en niños. La habilidad que tienen los niños de aprender un lenguaje – e incluso 2 ó 3 lenguajes simultáneamente – es uno de los indicadores que existe algo especial en nuestros cerebros a esa edad.
