lunes, 26 de noviembre de 2012

desarrollo 3° final


UNIVERSIDAD ALFONSO REYES

LICENCIATURA EN FORMACIÓN INFANTIL


Ensayo ‘El lenguaje’

                                                             

                                                                   Alumna: Estefany Adday Salazar Téllez

                                                                      Matricula: F- 29 72    Grupo: 3°

                                                                      Materia: Desarrollo

                                                                      Catedrático: Gabriela Rangel

 

Universidad Monterrey, Escuelas Monterrey, Universidad-Mexico, Universidad Alfonso Reyes

 

 

SAN NICOLAS DE LOS GARZA A 18 DE NOVIEMBRE DEL 2012

 

Introducción

En este ensayo habla sobre la comunicación y el lenguaje son dos aspectos que se suelen confundir. El niño durante el primer año de vida desarrolla las bases necesarias para la aparición del lenguaje oral, sus primeras palabras. Hasta ese momento el niño ya es capaz de comunicarse con las personas de su entorno aunque aún no hable. A pesar del desconocimiento del origen del lenguaje, lo único que es posible afirmar es que resulta absolutamente imposible definirlo en forma acotada, ya que se trata de una facultad humana que evoluciona constantemente ante la aparición de nuevas necesidades de expresión. De este modo, no existe ninguna lengua que pueda decirse completa, ya que no existe alguna que logre expresar la totalidad de sensaciones, sentimientos e ideas que siente el ser humano. También habla sobre el desarrollo del lenguaje por edades

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El lenguaje

El lenguaje se configura como aquella forma que tienen los seres humanos para comunicarse. Se trata de un conjunto de signos, tanto orales como escritos, que a través de su significado y su relación permiten la expresión y la comunicación humana. El lenguaje es posible gracias a diferentes y complejas funciones que realiza el cerebro. Una característica del lenguaje es que éste comienza a desarrollarse y a cimentarse a partir de la gestación, y se configura según la relación del individuo con el mundo que lo rodea. De este modo, aprende a emitir, a escuchar y a comprender ciertos sonidos y no otros, planificando aquello que se pretende comunicar de una manera absolutamente particular.

La comunicación y el lenguaje son dos aspectos que se suelen confundir. El niño durante el primer año de vida desarrolla las bases necesarias para la aparición del lenguaje oral, sus primeras palabras. Hasta ese momento el niño ya es capaz de comunicarse con las personas de su entorno aunque aún no hable. Desde que nacen, los niños muestran un especial interés hacia la voz humana y, aunque nos puede dar la impresión de que comprenden lo que les decimos, en realidad lo que entienden son las situaciones en las que se emplean esas palabras.

Las primeras etapas del desarrollo del lenguaje son fundamentales y constituyen la base para un correcto desarrollo del lenguaje. Pero esto no quiere decir que no aparezcan dificultades posteriores, ya no sólo en el lenguaje, sino también en su habla (ceceo, rotacismo /r/…), en su comunicación (tartamudez) e incluso en el aprendizaje del lenguaje escrito. Un adecuado desarrollo en las primeras edades facilita la adquisición de habilidades más complejas pero no las garantiza.

¿Qué hacer para fomentar el desarrollo del lenguaje en los niños?

Hay que estimular al niño para la actitud verbal desde que nace; hablarle aunque creamos que no nos entiende. No le aturdáis, pero contarle lo que vais a hacer, lo que estáis haciendo, a dónde vais, etc. Hacerle preguntas para que él también hable. Dejar siempre un espacio para que el niño exprese sus deseos, necesidades, sentimientos y pensamientos. Siendo pacientes hacia su dificultad de expresión, que cada vez será más fluida. Cuando le preguntéis algo, dejadle tiempo para que responda. Y cuando le pregunten a él, esperar a que sea él quién conteste. No os adelantéis a su respuesta. Hablarles en un tono de voz correcto. No se puede pedir a un niño que no grite si los adultos de su alrededor lo hacen. Respetar y hacerle respetar los turnos de palabra. Esto se lo exigimos al niño, pero pocas veces se lo respetamos.

El desarrollo del lenguaje por edades

La edad de aparición de las primeras palabras puede variar de unos niños a otros, aunque en general se producen en torno al primer año de vida. También es importante tener en cuenta que el desarrollo del lenguaje suele ser más rápido en las niñas que en los niños.

En general, si observamos que nuestro hijo tiene un lenguaje como de un niño seis meses más pequeño, esto puede ser un indicio de que algo no va bien.

Es entonces cuando debemos consultar a un profesional que valore si es necesario realizar un tratamiento de estimulación del lenguaje, con el fin de prevenir posteriores alteraciones en el desarrollo del mismo.

• Los recién nacidos se comunican exclusivamente a través del llanto. Poco a poco, éste irá modulándose para manifestar diferentes estados de ánimo que los padres podrán identificar según el tono.

• A partir de los 3 meses aparece un incipiente balbuceo que son sus primeros intentos de una posterior articulación de la palabra. Sus sonidos son guturales y labiales; y va escuchando su propia voz e incluso repite algunos sonidos.

• A partir de los 6 meses el niño sustituye los lloros por gorgojos y gritos. Se distrae mucho escuchando los sonidos que él mismo produce. Algunos empiezan a articular alguna sílaba como “pa”, “ma” o algún diptongo.

A estas edades el lenguaje es un juego fonético funcional, semejante al juego manipulativo y con él va dominando el aparato de fonación como condición primera e indispensable para la aparición del lenguaje.

• Al finalizar el primer año, utiliza los sonidos para conseguir una respuesta de su entorno; pero, son más bien una conducta imitativa de los adultos que la representación de palabras concretas.
Poco a poco van comprendiendo cada vez más palabras. El adulto al dirigirse a un niño de esta edad va cambiando el tono de voz: de enfado, de broma, con afecto… El pequeño les imita y así va adquiriendo un valor representativo de lo que escucha.

• Hacia el año y medio ya es capaz de tener 10 ó 12 palabras. Es la etapa de un lenguaje particular del niño, difícil de entender para los adultos y que le acompaña en casi toda su actividad. Es en esta época cuando utilizan la “palabra-frase”: una palabra quiere decir muchas cosas o expresar múltiples deseos o necesidades.

• A partir de los 2 años va ampliando rápidamente su vocabulario y empieza a comprender el significado de muchas palabras; además comienza a hacer frases de 2 ó 3 palabras y con los verbos siempre en presente. Todavía no tienen clara la idea de su identidad frente a los que le rodea y utiliza su nombre para designarse, hablando de sí mismo en tercera persona.

• Al llegar a los 3 años, Nos encontramos con el típico charlatán que no para de hablar, presentando en su lenguaje un matiz egocéntrico. Todo lo pregunta, le cuesta respetar el turno de palabra con los demás, no le importa lo que los demás le cuentan e intenta ser el centro de atención mientras habla. Es curioso que a esta edad el niño acompaña la acción, el juego, siempre con la palabra; tiene que expresar el pensamiento.

A los 3 ó 4 años, el número de palabras ha aumentado hasta llegar aproximadamente a las 1000. Utiliza el “yo” para nombrarse, los pronombres personales, los adjetivos, los verbos, el plural y el singular. Su capacidad retentiva va en aumento, es capaz de adquirir nuevo vocabulario y de memorizar canciones, poesías, adivinanzas…

• Entre los 4 y los 5 años, el niño habla sin cesar, queriendo ser el centro de atención. Su lenguaje es un “monólogo colectivo”.

 

Conclusión

 

Finalizando el lenguaje es una de las cosas más impresionantes de la que somos capaces. Puede incluso ser que nosotros seamos las únicas criaturas del planeta en poseerlo. Sólo los delfines muestran indicios de lenguaje, aunque todavía seamos incapaces de entenderlos.
Nosotros parecemos hechos para hablar y entender el lenguaje. Las áreas especializadas del cerebro tales como el área de Broca y de Wernicke, sugieren que la genética nos provee con, al menos, las fundaciones neurológicas para el lenguaje. La lingüística es, por supuesto, un tema en sí mismo, pero se entrecruza un tanto con la psicología, especialmente con respecto al desarrollo del lenguaje en niños. La habilidad que tienen los niños de aprender un lenguaje – e incluso 2 ó 3 lenguajes simultáneamente – es uno de los indicadores que existe algo especial en nuestros cerebros a esa edad.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario