UNIVERSIDAD ALFONSO REYES
LICENCIATURA EN FORMACIÓN INFANTIL
Ensayo
sexualidad en la infancia
Alumna: Estefany Adday Salazar Téllez
Matricula: F- 29 72 Grupo: 3°
Materia: fisiología
Catedrático: Gustavo Villarreal
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA A 14 DE NOVIEMBRE DEL 2012
Introducción
En este ensayo se habla de
la sexualidad infantil pero no sólo desde el punto de vista biológico, sino
también teniendo en cuenta sus
vertientes sociales y la psicológicas. También nos
podemos dar cuanta que los infantes son niños y niñas con un cuerpo que posee
las marcas de una sexualidad que les provee de identidad para toda la vida.
Sexuados y viviendo una realidad infantil, lo que equivale a decir, con
características, dimensiones, tiempos, espacios y principios propios, lo cual
los diferencia de manera radical de los adultos. Cuando se habla de sexualidad
infantil, no es dable tomar como punto de referencia o de comparación lo que
acontece con los adultos, hacerlo implicaría violentar la vida de los pequeños
y pervertirlos.
La
sexualidad en la infancia
La
sexualidad infantil tiene una serie de características que la hacen diferente
de la de otras etapas de la vida. De hecho, es posible afirmar que las posteriores etapas encontrarán su base en
la sexualidad de la infancia. El hecho de que se puedan establecer
vínculos afectivos satisfactorios en este período seguramente servirá de
referente para un desarrollo armónico en la edad adulta. Los aspectos genitales
no tienen especial importancia en esta etapa. Más bien, las expresiones de la
sexualidad son un reflejo de las necesidades del propio desarrollo.
Durante los primeros meses la percepción es por
contacto. (Experiencias sensoriales).Principales fuentes de gratificación:
estimulación oral. La percepción a distancia se inicia desde las primeras
semanas. Es capaz de fijar la mirada en tercer o cuarto mes (rostro en
movimiento). Aparece la sonrisa social (comunicación afectiva madre- hijo). Niños
menores de un año es posible encontrar erecciones del pene que en los primeros
mese de vida fluctuaran entre 3 a 11 veces al día. Puede presentar auto
estimulación que dependerá de la capacidad motora fina y gruesa. La auto
exploración se inicia por las partes mas accesibles a las manos. Al satisfacer
su deseo de tener algo en la boca deriva un estado de tranquilidad.
Durante
el primer año de vida, la relación entre el bebé y los adultos más
significativos para él tiene un efecto modelador de enorme importancia. Hay
autores que hablan de que la vinculación en el contacto, el apego y la
separación van a constituir el núcleo de la personalidad y la sexualidad del
sujeto en el futuro.
De los 2
a los 6 años está la etapa del niño o la niña en la que hay una serie de
cambios fundamentales –motores e intelectuales– para su desarrollo en general.
Éstos tendrán un significado especial para el desarrollo sexual. La forma de
gestionar el control de los esfínteres puede influir en el desarrollo de la
sexualidad. Asimismo, el surgimiento de celos y la resolución de los mismos le
van a permitir ver el mundo de las relaciones de forma menos egocéntrica. Puede aprender que compartir no es perder,
sino ganar.
Desarrollo psicosexual Ocho años: Se identifican
con las actividades que realizan las personas de su mismo sexo. Preguntas sobre
qué hacen los adultos en la intimidad. Contactos bruscos con sus pares. Nueve
años: Aparecen juegos de besos y prendas. Platican con sus compañeros acerca de
cuestiones sexuales. Procuran no ser descubiertos por los adultos. Inquietudes
sobre la menstruación y la eyaculación.
Desarrollo psicosexual Diez y once años: Aprenden
sobre el mecanismo de las relaciones sexuales. Manifiestan cambios que marcan
el inicio de la pubertad. Se acelera el desarrollo de las mujeres.
Conversaciones telefónicas. Aparece el gusto por las personas del otro sexo (o
del mismo sexo). Erecciones y eyaculaciones nocturnas en varones.
La curiosidad que siente el infante en esta etapa
incluye el ámbito sexual. De ahí que podamos hablar de curiosidad informativa
hacia el mundo que le rodea –tanto físico, como emocional y sexual–. Explora su
propio cuerpo y las sensaciones que va percibiendo. Aquí deben evitarse los gestos de desaprobación,
los silencios o la incomodidad. De lo contrario éstos se convierten en
mensajes negativos en la percepción del infante sobre su cuerpo.
Es
evidente que el niño o la niña van a sentir curiosidad por el otro o la otra y
querrán investigar las diferencias físicas. Aparecen conductas de mirar o
mostrarse. Comienzan los juegos en los que imitan conductas de marcado carácter
sexual –generalmente imitados del entorno–. En esta etapa comienzan incluso las actividades de
autoexploración y autoestimulación. Y todo esto puede generar angustia
en los mayores, reprobándolo y juzgándolo. Es de especial importancia en esta
etapa el proceso de identificación e imitación de modelos de conducta sexual
–que comienza a definir las actitudes ante la sexualidad y los modos de
relacionarse en los planos erótico y afectivo.
El niño suele acceder a los primero pasos de tal
conocimiento en la familia, cuando ve o no a los padres y hermanos desnudos,
cuando es recriminado, o no por tocarse los genitales, cuando hace
observaciones sobre lo que ocurre en derredor, sobre lo que oye, sobre lo que
ve en la televisión…La conducta sexual se aprende en el ambiente social y
cultural en que se crece, por lo que está impregnada de las ideas, sentimientos,
valores, actitudes y normas del grupo cultural de pertenencia.
Verdades de la sexualidad infantil Los niños y las
niñas tienen respuesta sexual incluso antes de nacer. No tienen conciencia
erótica; su respuesta sexual es involuntaria. El significado que tiene la
sexualidad en cada etapa es diferente. La preferencia sexual no puede conocerse
antes de la pubertad. Los juegos sexuales son una forma de conocerse a sí mismos
y a los otros. Exploran conductas, roles, formas (aprehenden el mundo). La
culpa y el pudor no son inherentes a las personas, se aprenden a través de las
actitudes de las personas adultas. Una educación sexual adecuada previene
problemas como abuso sexual, embarazos no deseados e infecciones de transmisión
sexual.
Conclusión
En resumen, respecto a la
sexualidad infantil, podemos concluir que lo importante es darse cuenta que la
sexualidad es un proceso que se va desarrollando desde pequeños y a lo largo de
toda la vida. Influye la educación dada
en casa, cómo los padres han ido respondiendo a la hora de englobar la
sexualidad dentro de otros aspectos como el amor, la intimidad y la
responsabilidad interpersonal. Educar en función de la edad facilita una seria
elección de opciones sexuales, y una mayor responsabilidad que derive en una
vida sexual más sana y libre de prejuicios.

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