jueves, 21 de marzo de 2013

ensayo estimulacion 4 final


UNIVERSIDAD ALFONSO REYES

LICENCIATURA EN FORMACIÓN INFANTIL


Manual de estimulación temprana

                                                                   Alumna: Estefany Adday Salazar Téllez y

Berenice Martínez Lozano 

                                                                      Matricula: F- 29 72 F- 2953    Grupo: 4°

                                                                      Materia: Estimulación temprana

                                                                      Catedrático: Lic. Gabriela Rangel Soni

 

Universidad Monterrey, Escuelas Monterrey, Universidad-Mexico, Universidad Alfonso Reyes

 

SAN NICOLAS DE LOS GARZA A 1 FEBRERO DEL 2013

 

 

 

Introducción

En este manual  hablaremos sobre los diferentes tipos de estimulación temprana con él bebe Jonathan Tadeo de 3 meses. La estimulación temprana es tan indispensable para el desarrollo neurológico de los bebés, como lo es el alimento para su desarrollo físico. La estimulación tempana tiene por objetivo desarrollar y potencia las funciones cerebrales del bebe mediante juegos y ejercicios repetitivos, tanto en el plano intelectual, como en el físico y afectivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
ETAPA
 
 
PIAGET
 
OBSERVACION
 3 MESES
 
 
 
 
 
 
REACCIONES CICULARES PRIMARIAS
La característica principal del estado dos es la tendencia de los infantiles a tropezar con nuevas experiencias a través de sus acciones y, luego, a repetir estas acciones.
El niño tubo una reacción favorable ante las actividades que realizamos con él bebe.
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ejercicios de relajación

Enrollar al bebé: Coja al bebé con una mano por la nuca y, con la otra, por los muslos, el bebé se pliega así sobre sí mismo, recobrando la posición fetal. Esta postura le calma y le relaja.


 

Cogerlo en brazos: Coja al niño en brazos con un solo brazo, de forma que la cabeza del bebé se apoye en su antebrazo mientras la mano de ese mismo brazo llega hasta debajo de las piernas del bebé. Así, podrá acariciarle con la otra mano.


Mecerle: Consiste en coger al bebé y balancearle. Puede hacerlo de dos formas, colocando al bebé boca abajo en sus brazos y meciéndole, o balanceándole mientras le tiene en posición vertical pegado a su pecho sujetándole la cabeza.


 

Abrir y cerrar las piernas

Boca arriba se le coge por las rodillas y con movimientos muy suaves abra y cierre sus piernas hasta el punto en que note resistencia.


Extender las piernas

Boca abajo coja con suavidad las piernas del bebé y estírelas, manteniéndole uno o dos segundos en esta postura y dejando que después vuelva a su postura inicial.


Cogerlo en brazos

Cójale en sus brazos, en posición vertical y sujetándole la cabeza, y déjele en esta posición un rato.


De pie

Son pocas las actividades que se pueden realizar teniendo al bebé de pie, puesto que ésta no es la postura más adecuada para el primer trimestre, no obstante, se pueden aprovechar algunos reflejos que aparecen en esta posición, como son los de la marcha automática, enderezamiento y salto del escalón.


Flexionar las rodillas

Coja al niño por el tronco a la altura de las axilas, y póngale sobre una superficie dura. Con movimientos suaves elévele y bájele, de tal forma que al tocar la superficie le deje caer un poco para que flexione las rodillas.


Subir escalones

Sujete al bebé igual que en el ejercicio anterior y aproxímele al borde de una mesa, haciendo que con el pie toque el borde. Este contacto le provocará una reacción parecida a la de subir una escalera, flexionará la pierna, la subirá por encima de la mesa e, inmediatamente, hará lo mismo con la otra.

De rodillas

Semiflexión

Ponga al bebé encima de sus piernas y de espaldas a usted, apoyando su cabeza en su pecho, cójale por debajo de las nalgas dejando que se apoye en su brazo, poco a poco retírele el brazo y déjele unos instantes de rodillas.


Sentado

Desde los primeros días puede coger al recién nacido y colocarlo en posición sentado sosteniéndole la cabeza; la forma más cómoda es colocándole su mano sobre la cabeza y mantenerlo así un par de segundos. En esta posición el niño vuelve a encontrarse con todo su cuerpo, a enrollarse de la misma forma que lo hacía en el ejercicio que hemos llamado "enrollar al bebé", es decir, con las piernas flexionadas, los brazos hacia delante y juntos, las manos juntas, el torso y la nuca inclinados hacia delante.

Recuperar el equilibrio

Mantenga al bebé sentado sosteniéndole con una mano la cabeza mientras con la otra le da un dedo que cogerá fuertemente. Si desequilibramos al niño hacia atrás o a un lado observaremos que la cabeza se inclina hacia el lado opuesto para recuperar el equilibrio.


Tronco

Reptar

Tumbado boca abajo, si presiona la planta de sus pies aparecerán movimientos reptatotrios, que harán que el bebé se mueva arrastrándose.

La mayoría de los bebés tienden a reptar, si se les deja en medio de su cuna, reptan hasta encontrar un tope con la cabeza.


Dorsales

Cuando el niño empieza a mantenerse apoyado sobre sus antebrazos, aproveche esta postura para ofrecerle todo tipo de juguetes para facilitarle esta posición.


 

 

Control cefálico

Estando el niño tumbado boca arriba le damos los dedos índices de nuestras manos para que los agarre, debido a la fuerte presión de los primeros meses nos será posible subir al niño hasta la posición de sentado tirando despacito de él. Una vez sentado le soltamos y le mantenemos en esta postura un par de segundos y le soltamos despacito sujetándole la cabeza.


 

Cuando se alimenta al bebé, hay veces que hay que suspender la alimentación para que expulse el aire. Es un ratito de tranquilidad, que podrá aprovechar de muchas maneras.

Levantarse y pasearlo, acercándole a distintos objetos para que los toque: cosas ásperas, suaves, blandas, frías, etc. Por ejemplo, puede tocar el cristal de la ventana, una cortina, un cojín de terciopelo.


Acariciarle la espalda.


Dejarle boca abajo. Esto le ayudará a sujetar mejor la cabeza.


(M) Sentarlo un ratito corto (mucho rato podría perjudicarle la espalda), en una hamaquita, o en sofá rodeado de cojines.


 Hablarle y sonreírle siempre. No entiende del todo las palabras, pero sí entiende el silencio de no hacerle caso.


Mientras se le muda o baña:

 Cuando se le muda, se tienen a mano varias cosas: el pañal, la ropa, el bote de aceite, etc. Aprovechar esto para jugar a las escondidas. Probar a ponerle el pañal limpio sobre la cara. Si logra quitárselo él mismo, apláudale. O taparse la cara con el pañal, para luego aparecer rápidamente sonriéndole.


Pasarle algún objeto para que lo tome mientras se le cambia.


Cuando se le quite la ropa, moverle lentamente las piernas. Cuando haga frío, se puede hacer este ejercicio sin quitarle los pantaloncitos.


 Cantarle una canción, marcándole un poco el ritmo. Mientras se le canta, se pueden hacer movimientos, siguiendo el ritmo de la canción, o palmadas.


Repetir los sonidos que el niño emite.


Con el cuerpo. Al bebé se le toma de las manos para que realice los siguientes movimientos: Estirar sus brazos hacia fuera y juntarlos al centro, doblarle los codos y hacerlo girar frente al pecho, estirar un brazo sobre su cabeza y el otro extenderlo al costado, alternadamente. Cada uno de estos movimientos se debe repetir varias veces.


Sopla suavemente sobre las palmas de sus manos, sopla en diferentes partes de su cuerpo mencionando el nombre de cada parte.


los bebés les encanta mirar las caras, especialmente de caras de personas queridas, intenta hacer diferentes tipos de caras y sonidos para desarrollar la vista y el oído de tu bebé.


Este ejercicio puede servir para que el niño pueda hacer del baño se le estiran las piernitas y se juntan


Este ejercicio es visual se le pasa ya se un juguete o un peluche para que él bebe lo siga con la mirada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recomendaciones

La estimulación no debe tomarse como una labor, sino como un juego. Los papás deben lograr que sus hijos lo vean como diversión. No satures ni sobreestimules a tu hijo con demasiadas actividades. Con una o dos cositas sencillas por vez es más que suficiente. Prefiere lo sencillo. No es necesario tener una colección de juguetes elegantes y caros. Cada elemento del entorno del niño es una aventura para su curiosidad. Mientras cambies a tu bebé, masajéalo muy suavemente. Ayúdale a que apreté tu mano si no lo logra por sí mismo. Es bueno que papá también esté presente en estos momentos. Así, el vínculo se reforzará más. Sobre todo cuando es él quien está más tiempo ausente de casa. La comunicación con nuestros hijos debe ser constante. No sólo con palabras, sino con actitudes y gestos. Desconecta teléfonos, celulares, equipos. Lo que importa no es la cantidad, sino la calidad del tiempo que pases con tu hijo. Permite que otras personas lo alzen y se familiaricen con él. Esto le ayudará a iniciar más fácilmente su proceso de socialización. El momento de la lactancia es el estimulante más potente. Mantén siempre contacto visual con tu bebé, hablándole, cantándole suavemente, contándole historias lindas. Es el vínculo emocional y afectivo más importante. Recorre con el niño la casa, mostrándole los diversos ambientes, explicándole qué son y para que sirven, etc. Que se acostumbre a sus ruidos. Que la integre como su medio natural.

 

 

 

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