San Nicolás de los Garza
Nuevo León
07/10/13
UNIVERSIDAD
ALFONSO REYES
LICENCIATURA
EN FORMACION INFANTIL
Materia: Nutrición y formación infantil
Maestra: Claudia Tello
LA
BUENA ALIMENTACIÓN
Nombre: Estefany Adday Salazar Téllez
Matricula: F- 2972
Grado: 6°
Turno: nocturno
Introducción
En
el presente trabajo se habla de una de las lecciones más valiosas que puedes
enseñarle a tus niños es a alimentarse bien y mantenerse físicamente activos.
Desarrollar estos hábitos los ayudará a ser saludables, tanto ahora como en el
futuro, y podrán gozar de buena salud una vida entera. Una alimentación sana
ayuda al buen crecimiento y desarrollo de los niños, incluyendo el éxito
escolar. También se menciona el tamaño de las porciones para que los niños no
consuman más calorías de las que necesitan, especialmente en los alimentos y
bebidas menos nutritivos que contienen azúcar agregada y grasas sólidas,
saturadas y trans.
La buena alimentación
Para lograr una buena nutrición y una dieta balanceada ayudan a que los
niños crezcan saludables. No importa si su hijo es un niño pequeño o un
adolescente, usted puede tomar las medidas necesarias para mejorar su nutrición
y formar buenos hábitos alimenticios, una de las estrategias importantes es
establecer un horario regular para las comidas en familia, comer en familia es
una costumbre agradable tanto para los padres como para los hijos. A los niños
les agrada la previsibilidad de las comidas en familia, y los padres tienen la
oportunidad de ponerse al día con sus hijos.
Los niños que participan en
comidas en familia con regularidad presentan estas características: Es más
probable que coman frutas, vegetales y cereales, es menos probable que coman
refrigerios poco saludables y es menos probable que fumen, usen marihuana o
beban alcohol. Por otra parte, las comidas en familia ofrecen la oportunidad de
presentarle al niño nuevos alimentos y de que usted dé el ejemplo llevando una
dieta saludable. Es posible que los adolescentes no se entusiasmen con la
perspectiva de comer en familia; esto no es sorprendente porque están tratando
de establecer su independencia.
Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los adolescentes
todavía desean los consejos y la opinión de sus padres, por lo cual la hora de
la comida en familia debe usarse como una oportunidad para reconectarse.
También puede probar con estas estrategias: ¿Qué se considera una comida en
familia? Cualquier momento en que la familia se reúna para comer; ya sean
alimentos traídos de un restaurante o una cena completa preparada en casa.
Esfuércese por servir alimentos nutritivos y por establecer un horario en el
cual todos estén presentes. Quizá tengan que comer un poco más tarde porque uno
de los niños está en una práctica deportiva.
Los niños, en especial los más pequeños, comen
sobre todo lo que está disponible en la casa. Por eso, es importante controlar
las provisiones: los alimentos que sirve en las comidas y los que tiene a mano
para refrigerios. Siga estas sugerencias básicas: Incluya frutas y verduras en la rutina diaria, tratando de servir
un mínimo de cinco porciones diarias. Asegúrese de servir frutas y verduras en
todas las comidas. Facilite que el niño
elija refrigerios saludables, teniendo a mano frutas y verduras listas
para comer. Otros refrigerios saludables son el yogur, los tallos de apio con
mantequilla de maní o las galletas integrales con queso.
Sirva carnes desgrasadas y otras buenas fuentes de proteína, como el pescado, los huevos y las frutas secas. Compre panes integrales y cereales,
para que el niño ingiera más fibra. Limite
el consumo de la grasa, evitando las comidas fritas y cocinando los
alimentos en el horno, en la parrilla o al vapor. Elija productos lácteos de
bajo contenido graso o descremados. Limite
las comidas en restaurantes rápidos y los refrigerios poco nutritivos,
como las papas fritas y los dulces. No los elimine por completo de su casa,
pero ofrézcalos “de vez en cuando” para que el niño no se sienta privado por
completo de ellos.
Limite las bebidas dulces, como las
gaseosas y las bebidas con sabor a fruta. En cambio, sirva agua y leche
descremada. La mejor manera de estimular al niño a comer de manera saludable es
dando el ejemplo. Los niños imitan a los adultos que ven a diario. Si usted
come frutas y verduras, y consume menos alimentos poco nutritivos, estará
enviándole el mensaje correcto. Otra manera de dar un buen ejemplo es limitando
el tamaño de las porciones y evitando comer de más. Hable sobre el estar
satisfecho, en especial con los niños pequeños. Diga algo como “esto está
delicioso, pero estoy satisfecho y no voy a comer más”..
Es fácil convertir la comida en una fuente de conflicto. Los padres bien
intencionados pueden encontrarse en una situación en la que negocian con los
niños o los sobornan para que coman alimentos saludables. Una mejor estrategia
es permitir que los niños tengan cierto control, pero también limitar los tipos
de alimentos que tienen en la casa. Los niños deben decidir si tienen hambre,
qué desean comer de los alimentos que les sirven y cuándo se sienten
satisfechos. Los padres controlan los alimentos disponibles para los niños,
tanto a la hora de la comida como entre las comidas. A continuación, algunas
pautas que puede seguir:
Establezca un horario para las comidas y los refrigerios. Está bien elegir no comer cuando tanto los padres
como los niños saben a qué hora es la siguiente comida o refrigerio. Algunas
recomendaciones pueden ser, no obligue el niño a comer toda la comida en
el plato. Eso les enseña a seguir comiendo aunque se sientan
satisfechos, no soborne o recompense a
los niños con la comida. Evite usar el postre como recompensa por haber
terminado la comida, no use la comida
como demostración de amor. Demuestre su amor abrazando a los niños,
dedicándoles un tiempo o elogiándolos.
La mayoría de los niños les agrada participar en la selección de los
alimentos que se sirven en las comidas. Converse con ellos sobre las diferentes
opciones y la planificación de una comida equilibrada. Algunos niños quizá
deseen ayudar en la compra y en la preparación de los alimentos.
Conclusión
Se concluye que para involucrar a los niños es prepararlos de modo que
tomen buenas decisiones en lo que respecta a los alimentos que comen. Eso no
quiere decir que repentinamente su niño preferirá una ensalada a las papas
fritas, pero los hábitos alimenticios que usted le ayude a formar en el
presente pueden encaminarlo hacia decisiones más saludables por el resto de su
vida.
Es muy importante también que no se confunda cantidad con calidad, es decir,
que no solo debemos fijarnos en la cantidad de alimento que come el niño sino
en que su alimentación sea balanceada e incluya todos los grupos de alimentos,
como son la carne, el pollo, el pescado, el pan, los cereales, la leche y en
especial las frutas y verduras.
BIBLIOGRAFIA

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